En la formación del plural nuestro idioma preferido se parece al inglés: pone la -s si la palabra termina en vocal, y -es si termina en consonante, todas la consonantes, incluída la y (menos en una palabra como jersey, su plural efectivamente es jerséis).

Vamos con unos casos curiosos.

Si la palabra termina en -í acentuada como marroquí, iraní, israelí, etc. entonces se añade -es, como si fuera una consonante

marroquíes, iraníes, israelíes.

Otro caso raro es el de las palabras que no cambian del plural al singular y viceversa; se trata de palabras indiferentes al número porque ya terminan en -s (en sílaba no tónica porque si es tónica como en país o autobús el plural se forma normalmente con países y autobuses). Estas palabras indiferentes al número son por ejemplo

análisis, énfasis, crisis o faringitis y otras inflamaciones como otitis, peritonitis, etc.

¿Y qué pasa con nuestros casos raros vistos en el post anterior, los con la a- tónica al principio de palabra – agua, águila, alma, arma, hambre, área - que en el singular requerían un artículo masculino? Como ya se anticipaba en el caso de arte que al plural se transforma en femenino, como en bellas artes, pues, al plural tienen el artículo femenino, así como les pasa, como ya hemos visto, con los adjetivos

las aguas, las águilas, las almas, las armas, las hambres, las áreas.